La cantidad y tipo de alimentos que come o bebe una persona debe variar en función de la edad de la persona y del trabajo que realiza. Una ingesta sana ayuda a mantener, recuperar o mejorar la salud. La adecuada nutrición permite reforzar el sistema inmunitario, contraer menos enfermedades y gozar de una mejor salud. La gente sana es más fuerte, más productiva y está en mejores condiciones de desarrollar al máximo su potencial.
Se puede llevar una dieta sana mediante varios alimentos ya sean de origen vegetal o animal. Una dieta equilibrada se considera, junto al ejercicio, una manera importante de reducir los riesgos para la salud asociados a la obesidad o la hipertensión entre otras enfermedades.
En la presente sección trataremos sobre las dietas recomendadas para las personas que tienen problemas de obesidad, diabetes, hipertensión arterial, aterosclerosis, osteoporosis, cáncer, salud bucodental, parkinson y alcoholismo. Asimismo desarrollaremos los principales aspectos de los oligoelementos y se explicará en extenso la dieta antienvejecimiento o dieta “antiaging”